ALTURAS DE VIÑEDOS

«Si bien es una representación general y a esta escala no se alcanzan a ver los detalles, es interesante notar cómo el grueso del área cultivada en el valle corresponde al rango de alturas 950 m-1100 m (verde claro a celeste). Otro punto a destacar es la sectorización de las máximas alturas cultivadas. En tanto que en el sector sur (departamento San Carlos) los viñedos alcanzan las cotas de 1150m como máximo antes de encontrarse con el frente montañoso, en el sector central (departamento Tunuyán), esa cota máxima se eleva hasta los 1300m a medida que el frente orogénico se encuentra más al oeste, y en el sector norte (departamento Tupungato), los viñedos, que todavía se encuentran a kilómetros del frente orogénico, llegan hasta la cota de 1600m»

LA CAUTIVA – GUALTALLARY

Cómo se ha mostrado en otras publicaciones, Gualtallary ofrece una gran variabilidad geológica y altimetría-climática. Es muy diferente el sector de la Ruta del Vino al de la parte más alta cultivada. Allí, por sobre los 1500msnm, el clima es lo suficientemente frío como para calificar en la región I (la más fría) de la clasificación de Winkler-Amerié. Sólo 0.8% de las 29000has cultivadas en el Valle de Uco están por sobre esta cota y se los conoce informalmente como el «club de los 1500».

En la foto aparece uno de los más nuevos y prometedores proyectos, La Cautiva, el cual posee apenas 4has emplazadas en un entorno paradisíaco.

PERDRIEL – AGRELO

Este sector histórico para la viticultura mendocina tiene un pasado complejo respecto a la construcción geográfica. A grandes rasgos es parte del abanico del río Mendoza, que luego labró terrazas y direccionó su depositación hacia otros sectores. Posteriormente la zona quedó a merced de la depositación de material de las sierras que la rodean. Éstas están compuestas de depósitos de edad terciaria; antiguos abanicos aluviales que descendían desde los Andes que luego se elevaron y que actualmente aportan material predominantemente franco a franco-limoso hacia las partes más bajas.

Si bien es imposible mostrar lo compleja y variable que es esa región en una sola publicación, se puede sintetizar diciendo que en el piedemonte se encontrarán los suelos más pedregosos, y que luego hacia el este, en el cambio de pendiente se encontrarán suelos profundos, con una participación mayor de limos y arcillas. Pero todo tiene un pero. En la zona más baja de Perdriel, y debido a la cercanía con las dos terrazas del ríos Mendoza, es común encontrarse con los clásicos conglomerados fluviales. Y en Perdriel pero hacia el piedemonte del oeste (o sea, Distrito Zona Industrial), se encontrarán material fino debido a la proximidad con la zona de descarga del anticlinal de La Pilona, ¡al revés de la lógica!

En las últimas dos décadas se ha avanzado hacia las cotas más altas del oeste, plantando en el piedemonte pedregoso de Agrelo, sector que se lo conoce también como «Alto Agrelo» y que ofrece un tipo de suelos totalmente diferentes a los tradicionales de los sectores más bajos. A eso se le suma una marcada menor amplitud térmica, ya que todo el aire frío se acumula en el fondo del valle. Por último, una curiosidad, los viñedos más altos de Agrelo no están en ese distrito, sino que en el de Cacheuta!

Lo fascinante es cuando la geografía explica el por qué de los diferentes suelos y la vitivinicultura encuentra una correlación en los vinos. Ni Agrelo ni Perdriel es todo lo mismo, y eso es lo divertido.