VISTA FLORES. MAPA DISTRITAL

Para aquellos que no lo conocen, este distrito pertenece al departamento (partido) de Tunuyán, y es el corazón productivo del Valle de Uco. Es uno de los tres lugares donde se pueden encontrar las viñas más antiguas de la comarca, algunas con más de 80 años. Existen 1160ha plantadas con viñas que se distribuyen por sus irregulares límites. A pesar de su extensión, no existen grandes diferencias altimétricas y dentro de los estándares del valle se la considera una zona cálida y con baja incidencia de heladas.

Los viñedos están mostrados en colores, desde el violeta (más bajo, 960msnm) hasta el rojo (más alto, 1020msnm). A nivel de suelos se puede hablar de dos grandes dominios. Hacia el este del pueblo y de la RP92, los suelos son cortos y dominados por el río Tunuyán, con mucha piedra redondeada, moderna, sobre la que se apoya una capa de material franco arenoso. Del pueblo hasta la montaña y la Clodomiro Silva (calle hermosa si las hay), los suelos son mucho más profundos y con mayor participación de limos, con ocasionales piedras a más de 2 metros de profundidad. Estos suelos profundos corresponden a la porción distal del abanico de La Remonta, que domina el vecino Campo Los Andes. 

EL NORTE DE SAN JUAN

SAN JUAN es una provincia de una geografía inmensa. Posee dos grandes ríos que colectan el agua de toda la cordillera. El río sur se llama igual que la provincia y alimenta las regiones de Calingasta, Ullúm, Zonda y el inmenso valle de Tulum, pulmón de la vitivinicultura argentina.

La región norte de la provincia es mucho menos conocida. Allí es el dominio del río Jáchal, el cual nace de la unión de dos ríos cordilleranos, Iglesia y Blanco. Este último baja desde la puna catamarqueña y nace a los pies del Nevado de Pissis.

La región puede dividirse en tres sectores bien definidos. Un valle oeste, que es la continuación norte del lineamiento de Uspallata-Calingasta y está entre la cordillera Frontal y Precordillera. Un valle precordillerano (Jachal) que es la continuación norte de Ullúm-Zonda y por último un valle oriental (Huaco). Las alturas son muy variadas, de entre 1000 y 2000 metros.

Respecto a la producción de uvas para vino conocemos muy poco a nada. Hemos recorrido la región pero someramente, por lo que no podemos dar un detalle de ellos. Sabemos de la existencia de antiguos parrales de criollas desperdigados en cada una de las localidades, También sabemos de la existencia de un viñedo de malbec en la zona de Las Flores, a 2000msnm, pero no mucho más que eso. Según el registro de viñedos del INV, la mayor concentración está en Angualasto, lo que la convierte en la región vitivinícola sanjuanina de mayor altura. Lamentablemente no conocemos de productores locales ni qué se hace con esas uvas. Estaría genial que algún amigo de la zona nos comente y recomiende vinos de allí.

La zona merece la pena recorrerla, posee paisajes increíbles y es la puerta de acceso al paso de Agua Negra y al PN San Guillermo. Ustedes amigos, ¿conocían algo de esta región escondida del norte sanjuanino? Nos leemos en los comentarios.

¿CUÁNTOS DEPARTAMENTOS HAY EN EL VALLE DE UCO?

(Disclamer: post altamente menduco, cualquiera fuera de esa provincia puede pensar que estamos hablando en otro idioma)

Dentro del desconocimiento reinante por la población en una provincia tan extensa y rica como Mendoza, se suele asociar al valle de Uco con los tres departamentos (aka partidos): Tupungato, Tunuyán y San Carlos. Esto es estrictamente cierto en lo que respecta a la matriz productiva vitivinícola, pero existen otros dos departamentos que lo conforman. Estos son Rivadavia y Luján.

Si, cáiganse de espaldas. El mapa que mostramos aparece marcado con líneas amarillas las áreas del valle que abarcan estos dos departamentos que parecen tan ajenos. El valle entero se representó en azul.

Rivadavia es «todo el terreno al este del río Tunuyán». Por ende, una vez cruzado el control de Zapata, todo lo que vemos al otro lado del río es ese departamento. Por el contrario, Luján abarca la punta norte de La Carrera. En este caso, la viña/ensayo más alta del valle cae enteramente en terreno lujanino. También sucede que en este sector se dan algunas de las postales más imponentes del norte del valle, las cuales acompañamos junto al mapa.

Ahora nos preguntamos. ¿Sabrá el municipio lujanino de la riqueza turística que posee? ¿Ustedes conocían estos datos? ¿Los sorprendimos? Nos leemos en los comentarios.

LOS ÁRBOLES – LOS CHACAYES (CHACÁRBOLES)

Entre Salentein y el Manzano Histórico, la RP89, o «ruta del vino», trepa desde los 1200 hasta los 1700msnm. Sobre la margen del camino, podemos encontrar algunos de los viñedos más altos del valle, a lo que se suma la condición de estar contra los faldeos de la montaña. Estas características hacen que en la zona exista un fenómeno de precipitación orográfica muy local, que da a la zona una humedad mayor. Esto se percibe en el terreno pero también en el espectro infrarrojo de las imágenes satelitales, donde el vigor de la zona aumenta y mucho respecto a los alrededores.

Si bien son todavía muy pocas las fincas allí ubicadas como para hablar de un terroir en particular, posee condiciones microclimáticas y de suelo como para pensarlo.

Las tres imágenes que compartimos son de los viñedos in situ, una vista 3D de Google Earth donde se ve la proximidad de los viñedos a la montaña y por último, la misma imagen pero ahora con los afloramientos rocosos detallados.

VALLE DE TREVELIN – CHUBUT

La idea de esta primerísima entrega de esta región ubicada en el noroeste chubutense es no llenarlos de datos técnicos y sí que tengan una idea general del lugar.

A muy grandes trazos, es un valle que desagua hacía el océano Pacífico, tiene muy poca altura comparado con cualquier otro valle y eso le permite albergar una muy joven vitivinicultura. Los primeros viñedos datan de 2013. En la actualidad hay tres proyectos productivos, y otros tres más a punto de serlos. Es sin dudas la región más extrema del país desde lo climático, con temperaturas muy bajas y muchos días de defensa contra heladas. Aquí se está en el límite de lo posible.

El valle es grande y tienen muchísimos contrastes, y resulta muy interesante el cómo cada productor lo interpreta con sus vinos. Es sin dudas, un lugar que merece la pena visitarlo.