CONOCIMIENTO COMPARTIDO

APRENDIZAJE COMPARTIDO. El pasado mes de marzo tuvimos el placer de compartir una jornada con el periodista y Master of Wine (MW) @timatkinmw. El objetivo fue mostrarle lo que aprendimos de hacer  más de 1000 calicatas en muchas fincas de Gualtallary. Conocer lugar, suelos, fincas y vinos. Un plan ambicioso. 

Luego de una vuelta general, visitamos la finca Alluvia, donde mostramos los diferentes perfiles que gobiernan la zona y como la vid interactúa con ellos. El agrónomo @mkaiser75 nos explicó sobre manejo de vid, poda, recurso hídrico y demás según la demanda de cada perfil. 

Luego pasamos a la parte de degustación a ciegas. Habían vinos de 4 proyectos de 3 fincas, todas vecinas entre sí (@vina.cobos, @Huentalawines, @susanabalbowines y @donapaulawines). En todas ellas se había hecho el mismo estudio con la misma separación de los cuatro perfiles y se habían vinificado por separado. El objetivo de este ejercicio era saber si a ciegas podríamos distinguir los cuatro perfiles. ¿La respuesta? Si. Más allá del manejo de viñedo, de genética, de estilos y puntos de cosecha las diferencias eran notables y transversales.Tim, como excelente MW que es, pudo detectar de forma muy fácil cada uno de los perfiles en todos los flights.

En la degustación se respondió una pregunta que surgió en las calicatas, sobre cuál era el perfil que daba los vinos más cualitativos. El consenso fue absoluto. Mientras intercambiábamos opiniones surgió una duda por parte de Tim, ¿cuál era el perfil que mejor añejaba? Una vez más Martín Kaiser vino a la escena con verticales del 2014 a 2021 de los perfiles de suelos. Allí pudimos notar cómo mientras el vino de un perfil se caía en el tiempo, el vino del perfil que más gustó crecía año a año.

Fue una hermosa jornada de aprendizaje para todos, con un inmenso intercambio de ideas y opiniones en pos de seguir mejorando y poner en alto la vitivinicultura argentina. Agradecemos de corazón a todos los presentes que participaron desinteresadamente. Nos leemos.

VINOS Y SUELOS

Siempre mostramos fincas, calicatas y evitamos hablar de vinos porque queremos que lo hagan los que más saben, los enólogos. Pero de tanto patear cascotes y meternos en agujeros, queríamos ir un pasito más allá y comprender cómo eso afecta al vino. Por ello, organizamos una degustación con amigos de la vendimia 2021. Cada uno llevó sus ensayos de polígonos de los dos o tres perfiles más característicos de su finca y la idea era entender hasta dónde o en qué el suelo hace lo suyo.

La representatividad era esencial. Elegimos fincas de Vistalba, tres en Agrelo (Yeso, valle y Alto), tres en Gualtallary cercanas entre sí, dos en Los Chacayes (más y menos alto), Altamira y Los Indios. En su mayoría, los vinos provenían de suelos arenosos profundos, pedregosos modernos y pedregosos calcáreos. La idea era ver cuánto afectaba el clima, la zona y el enólogo en el perfil. Nos acompañaron @geriswine@josemoralv@juanpablomurgia@pabloceverino@juanfasuarez@danielgarciacorazza@gustavo_bertagna y @mkaiser75. A continuación, 3 líneas que salieron de la juntada.

“Es difícil sacar conclusiones generalizadas. Sin embargo los vinos presentan importantes diferencias en distintos suelos de la misma finca. Los suelos con calcáreo presentan en general concentración media a alta con textura de taninos fina, pero nunca secantes, como sí sucede en algunos suelos profundos.”

“Suelos profundos, con limo y arcilla, se mantiene una constante de vinos más densos, gruesos, golosos y dulces. Suelos pedregosos y calcáreos dan vinos más reactivos, fluidos, largos y vibrantes. En nariz es similar; vinos más frutados (fruta roja y negra) los primeros, más austeros, florales y tipo gunpowder, los segundos.”

“Un carácter típico de cada zona más allá del productor. Y dentro de la zona los suelos dejan su huella. Los profundos dan taninos dulces redondos y buen alcohol. Los pedregosos mucha concentración y fruta y los calcáreos más mineralidad y taninos texturados en general.”

Transitamos una época fascinante. Recién vemos la punta del iceberg de una revolución que cuando se generalice nos va a llevar a dar el próximo gran paso en los vinos argentinos.

¿CÓMO AFECTA EL SUELO AL VINO?

Es un tópico candente, donde hay expertos que conocen mucho mejor ese tema (agrónomos) pero vamos a hacer una mera aproximación, sin complicaciones ni tecnicismos.

La foto corresponde a un viñedo que está sobre un abanico aluvial en el Valle de Uco. Es agosto y por eso las tonalidades. ¿Qué es lo primero que se aprecia? Que no todo el amarillo del viñedo es lo mismo. ¿A qué se debe? A que antes de plantarse, cuando el terreno era virgen, habían desniveles topográficos, arroyo efímeros que lo atravesaban, depositación eólica (entre otros). La evolución de estos factores nos va a brindar perfiles de suelos diferentes: más piedra, más arena, mixto, los famosos carbonatos, etc. Al momento de plantar, el terreno virgen se desmonta y usualmente se mueve suelo de un lado a otro, como por ejemplo para nivelar en los bajos de los arroyos, por lo que la intervención del hombre en el suelo es un factor importante a tener en cuenta. Por último, se hace la plantación, y la viña va a tener mayor vigor donde más «cómoda» se sienta. En zonas de suelos profundos y/o con mayor disponibilidad de agua, su crecimiento va a ser mayor; por el contrario, donde el suelo sea muy pedregoso, su vigor se va a ver disminuido. Esas diferencias de «comodidad» de la planta van a dar los diferentes tonos de amarillos en invierno y de verdes en verano que vemos en la foto.

En este caso en particular hay dos arroyos que atraviesan la propiedad y representan bajos naturales. También hay sectores que son «lunares» o manchas irregulares que significa que allí las condiciones de crecimiento de la planta son diferentes. El estudio detallado de calicatas permite entender qué es lo que tenemos bajos nuestros pies, cómo afecta a las vides y como hacer un manejo acorde (nutrientes, riego, rindes, etc). Por eso el trabajo de los agrónomos es tan importante como el de los enólogos, cuando se quiere hacer un vino de alta gama el trabajo comienza en el viñedo. Hay muchos otros factores pero quisimos dar un mero pantallazo de un tema que tanto nos gusta.
Esperamos haber puesto nuestro granito de arena para que comprender mejor el apasionante mundo de la geografía del vino.

LOS SUELOS DE ARGENTINA

En esta oportunidad compartimos un mapa de los 12 órdenes de suelos dominantes de Argentina. Como podrán apreciar, entre entisoles, aridisoles y molisoles abarcan dos tercios del territorio nacional. En las áreas vitivinícolas del oeste árido argentino, el predominio mayoritario es de los entisoles. El mapa pertenece al libro «The soils of Argentina», de Rubio, Lavado y Pereyra (Springer, 2019), el cual recomendamos enfáticamente su lectura. Pueden encontrarlo en la red, sólo hay que saber buscar («guiño, guiño»).

SUELOS ARCILLOSOS

Hemos hecho varios publicaciones destacando la riqueza y variedad de suelos que componen el eje Perdriel-Agrelo-Ugarteche. En este caso, queremos mostrar un ejemplo de un suelo de la zona más baja de Agrelo, en las cercanías de la RP15. En el primer metro domina la arcilla, la cual genera en la pared de la calicata grietas de desecación (canalículos) por dónde es común que el agua escurra sin llenar todo el perfil. A pesar de lo compactado y pesado del suelo, con un adecuado manejo agronómico, es posible lograr rindes elevados.

El por qué de la cantidad de arcillas (hasta el 25%) se debe a la acumulación en las partes más bajas del eje debido a escurrimiento desde las sierras terciarias del este y oeste, a lo que se le suma lo aportado por el riego en los últimos 150 años.